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miércoles, 21 de octubre de 2020

Residuos, consumo y ciudadanía

  •  El acto de consumir es una actitud ante la vida, un acto concordante con nuestra concepción del mundo, en definitiva un acto político

El tratamiento de los residuos nos proporciona un ejemplo de como hoy los modelos socioeconómicos dominantes promueven también determinados modelos de consumo, de gestión de los residuos y en mucha menor medida de su reducción, que a su vez manifiestan estrechas interrelaciones. Ello nos lleva a plantearnos como contribuyen lo hábitos de consumo a la degradación ambiental y como una reivindicación del individuo como ciudadano, no sólo como consumidor, puede jugar un papel fundamental en la superación de la crisis ecológica y social.

El reciclaje, ejemplo de un modelo de gestión de residuos falsamente sostenible

La comercialización de productos que se producen en una parte del mundo y se consumen en otra parte no sería posible sin unos envases y unos embalajes determinados. No sería posible la mundialización del comercio si estos envases o embalajes tuvieran que volver a su origen para ser reutilizados, es por ello que el reciclaje adquiere una importancia vital para el proceso de acumulación capitalista.

Sobre el reciclaje todo el mundo rece estar de acuerdo, la ciudadanía, algunos gobiernos, incluso el de la Comunidad de Madrid y ya algunas grandes empresas, no así los movimientos ecologistas, han asumido que las basuras son un gran problema y que los vertederos que se han utilizado hasta ahora, no son  la solución, por lo que el reciclaje puede ser una salida a la situación por lo que, al experimentar un cierto sentimiento de culpa ante tanto residuo que va al vertedero, el reciclar parece liberarnos de esa culpa. El reciclaje, parte del Sistema Integral de Gestión (SIG) parece salvarnos de todo, de nuestro excesivo consumo, de tanto plástico, de tanta basura, de tanta contaminación... "Yo reciclo".

A partir de ahí, todo esta solucionado. Pero el reciclaje no siempre es lo mejor. Al contrario, debe ser lo último que se haga con un material que no se puede utilizar en su composición original. Sin embargo las multinacionales, las grandes empresas y sus gobiernos ensalzan el reciclaje como la gran solución. No hay problema en generar grandes cantidades de basura si luego las reciclamos. Existe un interés especial en que se queden en el olvido las tres  primarias “erres”: reducir, retornar y reutilizar. Así, la industria del envase y embalaje es la  más interesada en que se hable del reciclaje, haciendo olvidar el reducir o el reutilizar.

Reciclar materiales de plástico es no sólo muy contaminante sino muy caro, por lo que resulta preferible, y más barato usar la materia prima original. Entonces cuando las grandes multinacionales hablan de reciclar ¿qué están diciendo? En realidad están hablando de valorizar algo que ya no tiene valor: el residuo y han conseguido que en la terminología de alguna institución, como la Unión Europea, se relacione directamente el término reciclar con el concepto de valorización y éste a su vez con valorización energética, lo que dicho en castellano cervantino no significa otra cosa que quemar las basuras. Cuando las industrias del plástico hablan de reciclar no sólo están hablando de fabricar nuevos plásticos con los desechados, también habitualmente lo hacen de quemar los residuos de plástico señalando que al quemar el plástico se obtiene energía, pero no esta incineración es un proceso contaminante y contrario al ciclo natural, que reducen la calidad del aire y que aumentan la mortalidad de las personas.

RETORNAR Y REUTILIZAR

Si se aplica una auténtica política de reutilización de los envases,  aunque los centros de producción estén muy lejos, dado que los centros de distribución están muy cerca de las áreas de consumo, los envases pueden volver fácilmente al inicio de la cadena productiva, así los envases alcanzarían así una gran durabilidad. 

Si las grandes empresas estiman que esto les sale muy caro en transporte, a la ciudadanía no le importa ser suministrados por empresas pequeñas, de producción local, de tal manera que la reutilización de envases desarrollaría una economía cercana, de proximidad, sin gasto de transporte, reduciendo así la contaminación y ahorrando energía, y sin uso de nuevas materias primas. Es decir, obtendríamos mayores beneficios para el medio ambiente.

Es aquí donde está el fondo de la cuestión, o embalaje reutilizable o embalaje reciclable. Las grandes multinacionales no aceptan la reutilización, con ella la durabilidad de los envases y de ahí la eficaz y maldita consigna de "usar y tirar", y como mal menor optan por el reciclaje/valorización como destino final de sus envases, consigna publicitaria que se ha transformado en la de “usar y reciclar".

La Unión Europea y como los gobiernos de los Estados miembros, subvencionan el reciclaje, con lo que, al ser una subvención al final del proceso comercial, de alguna forma están potenciando el sistema de "usar y tirar". Por el contrario, la ambigüedad de todas las administraciones públicas sobre la reducción o la reutilización de residuos es sorprendente. Se subvenciona el reciclaje del plástico, por no se está potenciando y apoyando el uso de bolsas de tela en vez de las bolsas de plástico, ni el de los pañales lavables, o el de las máquinas de afeitar no desechables. No se está subvencionando la reutilización de los objetos si no el uso de los de usar y tirar, eso sí reciclándolo.

Frente al reciclaje, gestionado en España por ECOEMBES, supuesta institución sin ánimo de lucro pero de la que forman parte multinacionales de la alimentación y las bebidas, una propuesta sería el sistema SDDR (Depósito, Devolución, Retorno) y que desarrollaremos en otro momento.

Usar y tirar, el negocio

En general, hoy duran menos todas las cosas, la ropa, los automóviles, las lavadoras, los teléfonos, las viviendas, los edificios... Todo dura menos, como en la moda, cada año nuevos modelos, los del año pasado ya no sirven. Pero no sólo porque ya no se lleven, sino porque la ropa está gastada o rota. Los materiales utilizados al fabricarla están preparados para durar una temporada. Incluso han existido intentos de promover, desde la industria textil, vestidos y ropa interior de papel, alcanzando aquí también el grado máximo del "usar y tirar".

En lugar de situar como primer fundamento de la sostenibilidad el reciclaje, el camino está en reducir el consumo de lo innecesario, reemplazar los productos de "usar y tirar" o de vida corta por los de mayor durabilidad, reutilizar y reparar y en último lugar reciclar y, aunque reciclar ha sido y sigue siendo unas de las alternativas que el movimiento ecologista defendió en su momento, ahora se está poniendo el acento en la reducción, en la mayor durabilidad de los productos (eliminando la obsolescencia programada) así como en la disminución de envases y su reutilización.

En este campo, como en muchos otros, además de exigir que las administraciones públicas realicen su papel, los ciudadanos disponemos de un poder directo que podemos utilizar, aunque ello no resulte nada fácil, por las dinámicas que se derivan de este escenario.

El desarrollo de productos de corta vida promueve el modelo social de la cultura del "usar y tirar".  ¿Cómo evitar la cultura del "usar y tirar", si no existen medios para prolongar el uso de un producto o se dificulta ese recurso, si a menudo el coste de reparar un aparato resulta más caro que comprar uno nuevo? Las propias necesidades individuales creadas y la inducción de ciertos modelos es terriblemente negativa, no sólo para el medio ambiente, sino para el tejido social. Así, mientras las preferencias de compra se decantan para las grandes superficies, desaparecen los pequeños comercios por falta de capacidad competitiva. Una inducción que viene dada por estrategias sutiles, por las cuales la compra deja de ser la adquisición de un  bien necesario y se convierte en consumo, en un acto lúdico que aúna ocio y negocio, compra y entretenimiento.

El consumo de mercancías, un alma del capitalismo, so sólo no siempre contribuye al bienestar, al contrario a veces lo empeora. Muchas veces el consumo responde a unas necesidades ficticias y son éstas las que han llevado a una dinámica de consumo compulsivo. Un modelo de consumo animado por una cultura donde  lacompetitividad y la apariencia reinan en cualquier rincón de nuestro entorno. Un tipo de vida que obliga a consumir cada vez más productos, no siempre necesarios, para lograr una mejor "calidad de vida". Esta forma de consumir es el camino más recto para acabar con los recursos naturales en breve plazo. Esta forma de consumir, implica, al mismo tiempo, una gran libertad para las grandes empresas transnacionales, pues pueden establecer los centros de producción donde quieran, y desplegar luego medianos o pequeños centros de distribución cerca de los mercados de consumo.

El acto de consumir es una actitud ante la vida, un acto concordante con nuestra concepción del mundo, en definitiva un acto político y con el actual modelo está generándose un mundo único y uniforme, un mundo que se está generando porque nuestras costumbres han variado, nos han hecho que varíen y sin quererlo, y sobre todo sin saberlo, nos hemos convertido en seres iguales a los americanos, iguales a los japoneses... En este aspecto sí que podemos decir, con cierto sonrojo, que aunque no hemos logrado ser ciudadanos del mundo, si nos hemos transformado en ciudadanos de "este mundo".

Cada lugar se está pareciendo cada vez más a cualquier otro lugar, el comercio de barrio por Mercadona o Carrefour, la hostelería de barrio, familiar por McDonald, Telepizza, las tiendas de ropa por Zaras o Mangos, etc.

La diversidad cultural, dentro de la cual se incluyen los hábitos de consumo, está siguiendo el mismo camino de la biodiversidad. Ya se está produciendo que sean pocas las razones para visitar cualquier otro lugar ya que una calle comercial de Madrid es igual a una de Sevilla, Cádiz o Barcelona. Un modelo tan homogenizado sirve directamente a las necesidades de eficiencia de las grandes corporaciones.

Esta globalización cotidiana, hay que rechazarla, movilizándose contra ella y por modelo alternativo de consumo, apoyando a nuestro actual ministro del ramo, pero también exigiéndole medidas más contundentes; pero también contestarla día a día, no tenemos porque esperar a las grandes manifestaciones, ni a las elecciones, para expresar nuestros puntos de vista, podemos hacerlo cada vez que vamos a comprar.


José Ramón Mendoza

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Reconvertir ecológicamente nuestra sociedad y nuestros pueblos

La adopción de medidas políticas y económicas de carácter ecológico impulsa la generación de puestos de trabajo

José Ramón Mendoza

“... en el industrialismo, las fuerzas productivas tienden a convertirse en fuerzas destructivas, en fuerzas de destrucción de la naturaleza”.

(K. Marx. Crítica de la Economía Política)

La duda no está de moda y mucho menos la disidencia. Proponer vías alternativas o repensar soluciones estatales, autonómicas y/o municipales han sido y siguen siendo, objeto de críticas más o menos mordaces, sibilinas, agrias, fundamentadas o no. Críticas que sugieren ignorancia, d

esconocimiento, insolidaridad o atrevimiento, cuando no intereses económicos.

Estar contra los Organismos Genéticamente Modificados (vulgarmente llamados transgénicos) es como negarse a solucionar el problema del hambre en el mundo, recelar del tren de alta velocidad es como ser un talibán de la bici, un neardenthal en su cueva y sin billete.

Sin embargo, la idea de un cambio de modelo social, económico y político en el marco de unas nuevas relaciones con la naturaleza, puede sintetizar muy bien por donde se debe caminar para dirigirnos hacia un modelo de desarrollo sostenido. Un nuevo modelo de desarrollo económico y social que de más capacidad de decisión, más poder, a los ciudadanos y ciudadanas, y que garantice un sistema democrático que suponga efectivamente el autogobierno, por los vecinos y vecinas, de las poblaciones y los territorios.

La realidad de la existencia de una crisis ecológica y social es ya inocultable y afecta al agotamiento de recursos; a la pérdida irreparable de biodiversidad; a la degradación medioambiental de zonas crecientes del planeta, incluido el primer mundo, ajeno hasta ahora a esta degradación de las constantes vitales de la Tierra; a los fenómenos asociados al cambio climático; a los ritmos decrecientes de la producción agrícola; a la escasez crónica de agua potable en cada vez más lugares del planeta; a nuevas formas de feminización de la pobreza y del hambre.

No hay duda de que hemos cruzado umbrales de irreversibilidad en procesos físicos y biológicos que hacen nuestro modo de producir y consumir abiertamente insostenible. Además, naturalmente, de ser un modelo no exportable a todo el planeta. Hoy sabemos a través de los estudios sobre la “huella ecológica” de nuestro modo de producir que necesitaríamos tres planetas Tierra para hacer este modelo extensible y generalizable a toda la humanidad y no hay ni habrá tres planetas tierra. Este modelo que ya era inaceptable en las condiciones de un mundo poco habitado se convierte, ya desde la década de los sesenta del pasado siglo, en completamente inviable, insostenible e injusto en un mundo repleto de seres humanos y con un modo de producción, el capitalista, mundializado.

En la actualidad, los problemas ecológico/sociales se han convertido en parte sobresaliente de la agenda política, tanto supranacional (Unión Europea), estatal o municipal, gracias sobre todo a la existencia de un movimiento social que ha influido poderosamente sobre la opinión pública y las prioridades de los gobiernos.

La idea de un cambio de modelo social y económico que también tiene que ser político en el marco de unas nuevas relaciones con la naturaleza, puede sintetizar muy bien el centro de gravedad de una propuesta de desarrollo sostenido...

Por todo ello, tanto en el nivel estatal, como en el autonómico y el local, es necesario apostar por una  economía productiva y sostenible frente al predominio actual de la economía del consumo (incluido el sector turístico) y la especulación. La creación de empleo estable y de calidad debe ser el objetivo prioritario de la política económica en una democracia avanzada y, por ende de un gobierno que se autodefine de izquierdas. Una política macroeconómica que contribuya a elevar el potencial de crecimiento sostenible de nuestra economía, promueva el pleno empleo y procure una distribución más justa de la renta y la riqueza. España sigue ostentando el récord europeo del paro y la precariedad en el empleo, que afectan sobre todo a la juventud y a las mujeres. Los servicios sociales, escasamente desarrollados en nuestro país, deben formar parte de una estrategia por el empleo.

Día a día crece una sensibilidad ambiental; sensibilidad que debe transformarse en una conciencia ecológica-política basada en el convencimiento de que el actual modelo económico es social y ambientalmente insostenible a medio plazo lo que hace necesario un compromiso de cambio de dimensiones estratégicas, en el que la participación y la transparencia no pueden quedarse sólo en palabras. Y es en este contexto de mayor sensibilización ambiental entre la ciudadanía donde los Ayuntamientos pueden asumir el liderazgo político en el ámbito de la ecología política, del desarrollo sostenido.

Desarrollo sostenido y sostenible y empleo son dos conceptos íntimamente ligados por lo que se hace necesario establecer una batería de medidas que tengan por objetivo ampliar el campo de la actividad económica, satisfaciendo necesidades sociales que mejorando nuestro entorno natural no sólo no frenen, sino que potencien el desarrollo del municipio, necesidades que necesariamente se deben territorializar al máximo, preferiblemente sobre bases locales y/o comarcales, de carácter público, dada las dificultades de medir su rentabilidad.

Estas medidas perseguirán la eficiencia y suficiencia de la economía del territorio donde se apliquen, municipio, comarca, etc... , sirviendo para la disminución de nuestras necesidades energéticas y de materias primas de nuestra economía, teniendo en cuenta que algunas medidas no implican necesariamente mayor empleo, pero si llevan consigo mejor empleo.

Aunque la adopción de medidas políticas y económicas de carácter ecológico favorece la generación de puestos de trabajo, es preciso reconocer que una auténtica política ecológica podría reducir los puestos de trabajo en algunos sectores cuya reconversión ecológica es imposible o muy difícil.

Sin embargo proyectos derivados de la introducción de medidas ecológicas son generalmente, más intensivos en mano de obra, ya que tienden a sustituir el uso de energía y de recursos naturales por trabajo y conocimiento humano. La introducción de nuevas tecnologías de mayor eficiencia para la corrección ambiental en las industrias favorecerá un incremento de la productividad y por ello una menor intensidad de trabajo; aunque en la economía capitalista esto no sucede prácticamente nunca.

La introducción de políticas y medidas ambientales, por otra parte, generan normalmente un volumen importante de empleo en nuevas actividades que antes no existían: energías renovables, equipos industriales para la depuración de aguas o la descontaminación, sistemas de gestión ambiental en las empresas, realización de estudios de evaluación ambiental y de vigilancia y control, protección del medio natural, educación ambiental (reglada y no reglada), nuevos productos y servicios de carácter ecológico. Todo ello sin olvidar que el diseño urbanístico tiene una importancia capital para ir hacia una localidad ecológica ya que influye en la gestión de residuos, el consumo energético e hídrico, etc., lo que merece un tratamiento aparte.

Es importante tener en cuenta no sólo el volumen, sino también las características de ese empleo. En primer lugar tiene normalmente un marcado carácter local, pues tiende a sustituir productos importados por otros de cercanía ya que se basa en la recuperación de materiales y la reutilización que se suele producir en circuitos más cortos y porque puede generar redes de trabajo y actividad más territoriales. Los procesos de globalización económica generan, por el contrario, desequilibrios sociales y ecológicos.

En principio es un empleo menos sujeto a los vaivenes de la economía internacional y de los intereses de las compañías transnacionales, escasamente preocupadas por las condiciones de vida y de trabajo locales. Es también estable ya que las perspectivas para que se sigan desarrollando estos sectores son muy elevadas, tanto en sistemas de corrección ambiental/industrial en lo que queda mucho por hacer, como en sustitución de tecnologías sucias por otras limpias o renovables en lo que también existen amplias perspectivas, o en el estudio y evaluación del medio ambiente o en actividades de reciclaje y recuperación, por poner solo algunos ejemplos para ilustrar esta afirmación.

Conil de la Frontera. Septiembre 2020.

domingo, 20 de septiembre de 2020

Gobierno de coalición, un crítico primer balance


Tenemos el Gobierno más de izquierdas de los últimos ochenta años. Santiago Abascal dijo que era el peor de los últimos 80, dictadura incluida, luego rectificó y dijo que seguramente el peor de los últimos 800 años…

No sé, solo estoy seguro de que es el mejor Gobierno que he vivido en las últimas seis décadas y, posiblemente, también sea el mejor de las próximas seis. Si el voto del pueblo no lo impide, es posible que el Gobierno estatal actual pase a la historia como un breve experimento de coalición de izquierdas. Las presiones para que sea eso, un breve experimento, son muchas y en casi todo el arco parlamentario hay adversarios que están por la labor de conseguir su brevedad.

Queda dicho lo anterior para que se entienda mejor lo que viene a continuación. Porque también los errores gubernamentales son numerosos. Los que defienden la labor gubernamental están, estamos, obligados a señalar errores y deficiencias, esperando que no vayan a más, sin olvidar aplaudir los aciertos. Criticar, evaluar, valorar y cribar, desde la libertad de cátedra, es obligación inexcusable en la izquierda. Después de casi nueve meses de Gobierno, con seis de pandemia que lo marca todo, puede ser buen momento para un primer balance. Señalaremos solo algunos aspectos ministeriales del primer Gobierno de coalición perfectamente paritario de la historia.

Carmen Calvo (PSOE), Vicepresidenta primera que ejerce de tal, es la voz más reconocible del Gobierno, mera ampliación de la de Pedro Sánchez. Con competencias en Memoria histórica y democrática, donde se están produciendo algunos avances.

Pablo Iglesias (Podemos), Vicepresidente 2º, es más conocido por las polémicas que provoca y las que le provocan, que por una labor gubernamental concreta. Sometido como secretario general de su formación a una presión constante. El odio y persecución a Podemos desde todos los frentes político-mediáticos sorprende a veces. Es una estrategia nacional e internacional, no vaya a ser que cunda el ejemplo (y haya cambios sociales profundos). Solo desde esta perspectiva es entendible.

Da la impresión de que los dos primeros vicepresidentes están en todo y en nada. Algunos temas que le tocarían al 2º serían la ley de la Eutanasia, que ya está en marcha, y muchos otros están pendientes, reformar la ley de Infancia, que el derecho a la vivienda tenga un desarrollo constitucional adecuado, etc. No está claro que es lo que depende de la Vicepresidencia 2ª, porque no hay una estructura de dirección desde las vicepresidencias, como comentaremos después.

Nadia Mª Calviño (independiente), Vice 3ª y baluarte del centro-derecha económico nacional, pone la voz conservadora de los poderes económicos en un gobierno progresista, en el que se quieren desarrollar políticas sociales avanzadas sustentadas en pilares económicos ortodoxos liberales. Esto ¿es posible? todo un reto, como ya ocurrió con gobiernos de Zapatero y salió medio bien, medio mal. La renuncia a una banca pública estratégica, con su apoyo a las megafusiones -creándose bancos tan grandes que no se les podrá dejar caer, ha sido el último episodio de ese peso neoliberal. En la política económica están pendientes y muy en el aire concretar en los presupuestos el debate sobre los impuestos a las grandes fortunas, la tasa a las corporaciones internacionales (tasa Google), etc. En definitiva, sin subidas de impuestos a los más ricos, de una forma o de otra, no habrá política económica de izquierdas posible.

Teresa Ribera (PSOE), Vice 4ª. Recordemos que se impuso, en el último minuto del pacto de Gobierno, tener cuatro vicepresidencias, para que la de Iglesias quedara diluida como una más. Impulsó novedosas medidas medioambientales en el Gobierno Zapatero y comenzó con una serie de interesantes propuestas medioambientales que, no sabemos si será por la pandemia, poco se han concretado.

Margarita Robles (indepen.), Defensa, monárquica a pleno rendimiento. Tenemos un ejército para todo: la UME imprescindible, buen invento del anterior gobierno socialista, ahora también para rastreadores. Durante el estado de alarma se debería haber movilizado aún más a los ejércitos. Los hospitales de campaña podrían haber sido lo habitual, por necesarios, en todas las capitales de provincia al menos. Y haber parado disparates hospitalarios a lo Ayuso. Por cierto, la derecha, el PP cuando ha gobernado ¿han hecho algo positivo en las fuerzas armadas españolas?

María J. Montero (PSOE), Hacienda y Portavoz. Nos la ha liado bien con su ayuntamientos dejarme dinero… Lo más gracioso ha sido ver al exministro Montoro terciar en el debate, explicando que lo mejor hubiera sido suspender temporalmente su ley, la Ley Montoro, así de fácil, sencillo y justo. Montero como ministra lo está haciendo mal y cómo portavoz ídem o peor.

Fernando Grande-Marlaska (indepen) Interior. Una de las carteras ministeriales más difíciles y comprometidas en los gobiernos de izquierdas, de esas que nadie quiere. Al igual que en Justicia y Defensa, tenemos poderes ultraconservadores enquistados, algunos todavía están en los años de la transición hacia la democracia o van hacia atrás, no lo sabríamos decir. Con voxerosbien instalados. Contando todo esto en el balance sale bien parado. El mejor ministro del Interior es el que pasa desapercibido en las noticias. Persona conservadora que está aguantando el espinoso tema del control de fronteras con la presión migratoria. Pero ¿por qué sigue vigente la ley mordaza?

José L. Abalos (PSOE) Trasportes, Movilidad. Peso pesado socialista, secretario de organización, ha ejercido como portavoz del PSOE en el Gobierno. Ha creado estilo propio comunicativo, frío y cortante con la derecha. Le pidieron la dimisión por verse con una vicepresidenta venezolana… ¿os acordáis cuando esa era la principal noticia que abría los telediarios? ¡Qué tiempos aquellos! Ahora bien ¿tenemos políticas a largo plazo? ¿Cambios en la estructura territorial peninsular, en el transporte de la España vaciada? Veremos qué pasa con los presupuestos, porque se conocen pocas iniciativas.

Mª Isabel Celaá (PSOE) Educación y FP. Ha cambiado de opinión sobre la vuelta al cole tantas veces que hemos perdido la cuenta. Diciendo cosas del tipo de que el lugar más seguro para la infancia son los colegios. Se referirá a la salud mental porque desde luego al peligro vírico parece que no. Pedro Sánchez arropándola y apoyando la vuelta al cole como lo más seguro del mundo. Estas declaraciones están fuera de lugar. Ya sabemos que los gobiernos están para tranquilizar a la población y no para asustarla, aunque a veces se hagan las dos cosas a la vez, como táctica política.

Salvador Illa Roca-lávate las manos (PSC-PSOE). Es el ministro que lo ha tenido más difícil durante el último semestre y ha aguantado.

España, en lo relativo a Sanidad, Educación y Servicios Sociales funciona como un país federal. A ver si acabamos de enterarnos. Ni las muertes en las residencias de mayores son responsabilidad de Iglesias (por mucho que lo diga la derecha), ni la seguridad en las aulas depende de Celaá, ni los centros de salud madrileños -en su mayoría colapsados- dependen de Salvador Illa. Para bien o para mal, estas competencias dependen exclusivamente de las Comunidades Autónomas. Está muy bien que desde el Gobierno central se coordinen políticas y se apoye -financieramente sobre todo- a las CC.AA. en los servicios públicos, transferidos al 100%. Pero no se puede asegurar desde el Gobierno que estos servicios están funcionando perfectamente. Es asumir un desgaste y riesgo innecesarios.

Desde el Ministerio de Sanidad al menos se ha dicho varias veces que la situación en Madrid es “preocupante”, como antes se dijo de Zaragoza, Catalunya, etc. Si esto es así ¿a qué viene decir que la vuelta al cole en España es totalmente segura, el lugar más seguro dónde puede estar un niño? Es meterse en un terreno que no te toca, y los datos ya lo están desmintiendo.

Constantemente hay quien pregunta “pero el Gobierno ¿qué está haciendo?” (ante la desastrosa situación sanitaria de Madrid, por ejemplo). Siempre habrá quien acuse al gobierno central de lo que pasa. Respuesta: te referirás al Gobierno de la Comunidad ¿no? Porque el Gobierno estatal ¿qué quieres que haga si no tiene competencias? Han enviado a la UME hasta para desinfectar calles y residencias de mayores. Ahora los rastreadores. Qué queremos ¿que manden al ejército a limpiar las calles, a los hospitales a suplir la falta de personal… que hagan de todo? O que se aplique el 155 a la Comunidad de Madrid y se le retire las competencias en Sanidad. Si queremos esto digámoslo claramente. Sería una bomba política, difícilmente aprobable en el Senado.

José Luis Escribá, indepen del PSOE, con Seguridad Social, inclusión y migraciones, debería ir de la mano de Pablo Iglesias, pero el PSOE no dejó que esta área fuera una pata más de las políticas sociales, dirigidas, o al menos coordinadas por Unidas Podemos. Con lo cual, aspectos tan fundamentales y avanzados como el Ingreso Mínimo Vital son dirigidos por un Ministerio fuera de las políticas sociales. El IMV es un avance fundamental, histórico en España, pero deslucido por una gestión ineficiente o desbordada, que mantiene a la mayoría de los solicitantes en espera.

Las Vicepresidencias deberían tener un cierto mando en las áreas que se supone coordinan, con tres cabezas claras: una macroeconómica, otra para las políticas sociales y otra para el resto (cultura, educación, universidad, ciencia…). Pero el PSOE se negó en su momento a dejar las políticas sociales a UP.

Alberto Garzón (Izquierda Unida), Consumo. Seguimos viendo anuncios de casas de apuestas a partir de las diez de la noche, canales de TV nos siguen bombardeando con todo tipo de publicidad animando a la adicción apostadora. Mientras, al ministro Garzón le oímos decir repetidamente durante los últimos ocho meses que estos anuncios solo se podrán emitir de madrugada, a partir de la una de la mañana ¿para cuándo será esto? La prohibición del cobro en líneas 902 y otras protecciones a los consumidores esperemos que pronto sean una realidad. Porque las grandes corporaciones de la comunicación y de servicios esenciales siguen sin respetar los derechos de los consumidores.

Yolanda Díaz (ex IU), Trabajo y Economía Social. Magnífica ministra de Trabajo, seguramente el miembro del Consejo más valorado por la opinión pública que la conoce y la mejor ministra de Trabajo que hayamos tenido. Los ERTES y la negociación laboral pactista con sindicatos y empresarios ha sido dirigida hábilmente, en medio de la peor crisis desde la Guerra Civil-2ª G.M. Queda, entre otras cosas, derogar de una vez la reforma laboral y crear un nuevo marco de relaciones.

Irene Montero (Podemos), Igualdad, con avances claros en políticas sociales igualitarias y de la diversidad sexual.

Y en el resto de los ministros hay de todo: están en el lote de “labor desconocida” ¿Sabemos si han hecho algo interesante o reseñable?

María Aránzazu Gonzalez (independiente), Exteriores. Juan Carlos Campo (PSOE), Justicia. La renovación del poder judicial está paralizada, en manos de lo más conservador, incluido el Tribunal Constitucional, pero él poco puede hacer ante la negativa del PP, aunque debería intentarlo. Los juicios y resoluciones judiciales con demasiado retraso, y ahí sí faltan recursos y cambios. Reyes Maroto, Industria, intervino con acierto en algunas crisis industriales de grandes empresas a punto de cerrar. Luis Planas, Agricultura, si no hubiera sido por la pandemia el levantamiento del mundo rural agroganadero hubiera ido a más. Carolina Darias, política territorial, ¿quién es, qué hace? La crisis catalana va por otros sitios. José M. Rodriguez, Cultura-Deporte -con enfados sumos de profesionales y artistas. Pedro Duque, Ciencia. Y Manuel Castells, el sociólogo español más conocido en el mundo y ministro desconocido, ausente, como tantos otros de los citados. Primera conclusión: demasiados ministerios en que, si algo es necesario, es mejorar la política de comunicación. Suponiendo que algo se tiene que comunicar, seguro que será que sí, aunque a veces surjan dudas.

Al final el mejor valorado es el Presidente, Pedro Sánchez. Seguido de cerca por Yolanda Díaz. De hecho, Pedro Sánchez sale reforzado de esta primera parte de la crisis pandémica.

La obsesión constante de las derechas ultras con Podemos, diciendo que nada se puede negociar si no sale del Gobierno, solicitando que primero se rompa el Gobierno para poder hablar, etc. lo que hace en la práctica es dar por bueno al Presidente y echarle todas las culpas y males de España a Pablo Iglesias. Magnifican a los dos: por un lado, dejan a Sánchez como el bueno de la película y, por otro, al señalar a Iglesias como principal enemigo a batir, le alzan al primer puesto de oposición de las derechas, lo cual le revalida ante sus votantes.

¿Cuántas nuevas leyes se han aprobado? Realmente ¿se está cambiando el rumbo político-económico-social? Sabemos que en esta pandemia-crisis estaríamos mucho peor si hubiera sido gestionada por el PP, pero esto no es suficiente para contentar, o al menos tranquilizar, a la mayoría de las clases trabajadoras de España. El Gobierno puede durar cuatro años, pero su evidente debilidad solo será compensada actuando en lo concreto, es decir, en definitiva: gobernando.

 

Tomás Alberich, sociólogo 

viernes, 11 de septiembre de 2020

NI EN DIOSES, REYES NI TRIBUNOS

 


Ni en dioses, reyes ni tribunos

está el supremo salvador,

nosotros mismos realicemos

 el esfuerzo redentor

José Ramón Mendoza

Esta estrofa de “La Internacional” que siempre ha debido estar vigente en nuestras mentes, muchas veces ha dejado de estarlo, y creo que en estos tiempos necesitamos reflexionar sobre ella y lo que quiere trasmitir.

La libertad religiosa es un derecho, por ello de dioses no voy a decir nada. Que cada uno y cada una, según sus creencias, valore su actitud salvadora en esta vida y no en otra, si creen que existe, hacia los pobres de la tierra de su deidad.

De reyes ¿qué decir? Por hacerlo sólo de los que aquí nos han impuesto, varias veces por las fuerzas de las armas: a Fernando VII los 100.000 hijos de San Luis, a Alfonso XII el General Pavía entrando con su caballo en el Congreso, su hijo el XIII sostenido por el general golpista Primo de Rivera; o al ahora huido, Juan Carlos I, primero de la actual monarquía designado por un general felón, dictador y asesino. No creo que entre ellos se encuentre el “supremo salvador” de la citada estrofa.

Hoy en España tenemos un gobierno de izquierda moderada (alguno lo calificaríamos de centroizquierda) que incluso podríamos denominar como de progreso. Un gobierno en el que por primera vez desde el fin de la dictadura hay ministras y ministros de la izquierda transformadora, uno de ellos militante del PCE, algo que no ocurría desde la guerra civil.

Aunque la Izquierda, incluso la moderada[1], llegue a tener el gobierno ello no supone detentar el poder real y eso es algo que se le plantea a cualquier fuerza de izquierdas que llegue a gobernar y es el problema en el que se encuentra el actual gobierno español mientras que para la derecha, la clase capitalista tener el gobierno es además seguir teniendo el poder económico que siempre ha tenido, además de controlar los principales órganos del Estado como el judicial[2], el ejército y los medios de comunicación.

Un gobierno de izquierda, incluso moderada, que quiera hacer transformaciones en beneficio del pueblo no tendrá más remedio que enfrentarse a los poderes económicos e, indudablemente habrá resistencias a los cambios que desde ese gobierno se quieran llevar a cabo y más fuertes aún a aquellos que se quieran implementar desde Unidas Podemos; esa es la actual situación en la que se encuentra el gobierno de España.

Tener el gobierno es una herramienta de gran importancia para que las fuerzas progresistas puedan iniciar el camino de avanzar hacia la realización de transformaciones en las estructuras económicas, así como en la `protección social, la igualdad de género y la transición hacia un modelo productivo más ecológico que contemple la emancipación social, en definitiva iniciando cambios profundos en favor  la mayoría de la población.

¿Basta con tener el gobierno? ¿Basta como decía Cayo Lara con tener el BOE? Con frecuencia he escuchado en conversaciones con personas inequívocamente de izquierdas que “el Gobierno lo que tiene que hacer esto y lo otro”; derogar la Reforma Laboral, hacer lo mismo con la “Ley Mordaza”; acabar y revertir las privatizaciones de la sanidad, de lo socio sanitario, de lo social y de la educación; instaurar pensiones dignas y blindadas por Ley, crear una banca pública[3], una fiscalidad progresiva y justa, iniciar una transición verdaderamente ecológica, etc…. Y es cierto que el gobierno actual tiene que hacer todo esto y más, pero ¿puede hacerlo sólo? ¿Le basta con tener el BOE?

Un gobierno de izquierdas incluso con mayoría absoluta, lo tendría difícil pues no hay que olvidar que los poderes del estado y supra estatales –judicatura, ejército, fuerzas de orden público, Comisión Europea, Banco Central Europeo, FMI, etc.-, así como otras estructuras como la banca, las grandes corporaciones empresariales, los medios de comunicación privados, siguen en manos de la clase capitalista. La posesión de la mayoría absoluta no es el caso del actual gobierno de España cuyas medidas siempre estarán sometidas al apoyo de fuerzas que, como el PNV, no están precisamente por el cambio de modelo productivo y menos de la emancipación social.

A esto, en nuestro caso hay necesariamente que añadir que el gobierno PSOE y Unidas Podemos tiene entre sus miembros ministros claramente de izquierdas, otros de centro izquierda y otros de carácter claramente neoliberal, cuya más clara representante sería la Vicepresidenta Tercera y ministra de Asuntos Económicos Nadia Calviño.

Cualquier intento de realizar cambios estructurales que vayan exclusivamente de arriba abajo está condenado al fracaso. Para llevar a cabo este tipo de cambios reales en las estructuras productivas y de reproducción social es indispensable una relación estrecha y de mutua interrelación, diálogo y trabajo conjunto entre un gobierno de izquierdas, como se autodenomina el actual, y la población; colaboración que debería ser aún más intensa entre los ministros de Unidas Podemos y los colectivos sociales y sindicales.

Esta relación que en España es tremendamente débil puede llegar a romperse e incluso transformarse en conflictiva si el gobierno no pone en práctica las medidas por las que fue elegido, lo que puede suceder incluso sí simplemente duda en hacerlo; y mucho nos tememos que en casos como por ejemplo la Reforma Laboral o en la puesta en marcha de una fiscalidad más justa, está sucediendo, y aún más en esto último con el giro del PSOE hacia Ciudadanos que no deja de ser una muestra más de la tendencia de ese partido a inclinarse hacia la derecha.

Sí el gobierno de coalición PSOE-UP quiere realmente acabar con las políticas de austeridad y de privatización[4] de los últimos tiempos tendrá inevitablemente en contra a las fuerzas conservadoras y a los poderes económicos nacionales y europeos, algo que ocurre con simplemente mencionar algunas medidas como la de una reforma fiscal justa y progresiva, pero es que incluso renunciando a parte del programa gracias al cual gobierna, un ejecutivo de izquierdas encontrará una fuerte oposición, véase el ejemplo de la reforma laboral y su derogación incluso parcial; es de ilusos pretender que se va a convencer a las clases que detentan el poder económico (Banca, eléctrica, COE, etc.), así como a las instituciones económicas nacionales (ej. El Banco de España) y europeas de la bondad de tales medidas.

Para poder llevar a cabo esas medidas un gobierno de izquierdas, incluso uno de izquierdas moderada, debe contar con el apoyo explícito y continuo de quienes les votaron, así como la crítica hacia ellos cuando se alejen de las medidas anunciadas o titubeen a la hora de aplicarlas  y para ello son fundamentales las organizaciones que los sustentan, así como los sindicatos de clase y los colectivos y movimientos sociales transformadores (feminista, ecologista, pensionista, de sanidad educación y servicios sociales, agrario, etc.)

Movimientos colectivos y organizaciones políticas y sindicales que, al mismo tiempo que deben movilizarse ante cualquier ofensiva de la derecha, han de apoyar cualquier medida progresista, también han de mantenerse vigilantes ante los posibles titubeos, retrocesos o cesiones a las clases dominante y movilizarse contra ellas, incluso en estos difíciles momentos para la movilización. Apoyo que por serlo no debe dejar de manifestar una posición crítica cuando ella sea necesaria, algo que seguramente tendrá que hacerse con temas como la derogación de la reforma laboral, la transición ecológica o la reversión de las privatizaciones en los servicios sanitarios, de educación y sociales. Y esto también es de aplicación a las organizaciones políticas que los sustentan. La soledad del gobernante le lleva a alejarse de la realidad y de los suyos, es obligación de la organización política a la que pertenecen que continuamente les estén recordando que, además de ministras y ministros, son miembros de una organización con un programa político que les ha llevado a gobernar.

Pero para que ello sea posible son necesarias organizaciones fuertes, algo que mucho nos tememos no es el caso de nuestro país ni de Europa, pero eso es otra historia.

Quiero terminar como se ha empezado. No podemos confiar en que nuestros tribunos (ministras y ministros) sean los que nos salven, no porque no quieran, sino porque nunca podrán sin el esfuerzo popular.

Conil de la Frontera septiembre 2020



[1] Los anteriores gobiernos del PSOE, especialmente los de Felipe González no pueden ser considerados de izquierda, ni siquiera moderada

[2] Cada vez que el PP pierde las elecciones, bloquea la renovación del Consejo General del Poder Judicial, del Defensor del Pueblo y del Tribunal Constitucional. “No es solo una cuestión política. No se trata solo de la batalla por la hegemonía de la derecha, no es un postureo del PP mirando a Vox. Es algo más profundo y peligroso. Forma parte de una estrategia evidente y declarada, que pretende utilizar a los tribunales como un ariete contra el Gobierno legal y legítimo de la nación”. Ignacio Escolar. @iescolar. eldiario.es 3-9-2020

[3] Mientras se escribe esto se recibe la noticia de la fusión entre Caixa Bank y Bankia (la antigua Caja Madrid) fusión que acaba con la posibilidad de creación de una banca pública basándose en el pilar de Bankia en la que el Estado tiene más del 60% de las accione. Fusión que parece contar con el visto bueno del gobierno, aunque se podría afirmar que sólo de la parte más neoliberlal de la misma Calviño y Cía, pero con el visto bueno del presidente que, por otra parte ha ocultado la negociación a los ministros de Unidas Podemos hasta el momento en que ha saltado a los medios de comunicación.

[4] Algo que no sólo no está claro en el ala más neoliberal del PSOE, sino que más bien están a favor de ellas.

lunes, 20 de julio de 2020

Lo que esconde la posición de Holanda contra el sur de Europa



JUAN TORRES LÓPEZ

Publicado en público el 20 de julio de 2020

Una vez más, el gobierno holandés se opone a las propuestas que defienden los países del sur para hacer frente a la crisis provocada por la covid-19. Se opuso a suscribir deuda conjunta y ahora defiende que los recursos destinados a los diferentes países se concedan como créditos y no como ayudas o subvenciones.

Para justificar su posición los políticos holandeses insisten en que su país (y otros "frugales" que defienden su misma posición) han hecho los deberes fiscales, que han reducido su deuda, que han sido "hormigas" prevenidas y laboriosas, mientras que los países del sur han sido "cigarras" que gastan demasiado, viviendo por encima de sus posibilidades y sin hacer nada para reducir la deuda. Algunos, como el socialdemócrata Jeroen Dijsselbloem, llegó a decir que Italia o España "se gastan todo el dinero en copas y mujeres y luego piden que se les ayude".

Se trata de un argumentario muy extendido en Holanda pero que no sólo no responde a la realidad sino que esconde los verdaderos motivos que llevan a sus líderes políticos a defender su posición frente a los demás países europeos.

Texto completo en:



jueves, 16 de julio de 2020

AUPA


Impresiones o análisis del resultado electoral de las elecciones autonómicas del 12 de julio en Euskadi

Tres cosas llaman poderosamente la atención: la debacle de la coalición de Podemos y Ezker Anitza y el alto porcentaje de abstención, con la subida importante en votos de Bildu y PNV.
 La llegada de Vox por primera vez al Parlamento, ha sido la consecuencia de una abstención superior al 50 %, un escaño en Gazteiz ha requerido, solamente, 5000 papeletas. Su ultra-conservadurismo incrementará el rechazo a la derecha rancia en Euskadi, que ya está padeciendo el Partido Popular por sus pactos con Vox a nivel estatal, acentuando su crisis interna; se cuestiona el liderazgo de Pablo Casado y asoma Feijoo como relevo a la presidencia de su partido, dados los buenos resultados obtenidos en Galicia.
El PNV ha obtenido sus mejores resultados electorales, los escarceos con el gobierno central, traspaso de competencias, el covid 19 y su gestión, el marketing de la gestión del Gobierno Vasco le han ayudado. Los votantes críticos del PP le han podido votar. Una campaña con consignas y eslóganes de marcado perfil nacionalista y la abstención, han podido ser la causa del buen resultado electoral. No ha sido castigado por su gestión en el derrumbe de la escombrera de Zaldibar y la desaparición de dos operarios que, aún hoy, después de meses de búsqueda, siguen sin aparecer. Tampoco lo han sido por los casos de corrupción, ni por la gestión de la pandemia, anteponiendo la economía a la vida de sus ciudadanos: no se podía ir al monte, pero si a los bares. Tampoco por la celebración de las elecciones, cuando todo el mundo auguraba un rebrote del virus, se han celebrado las elecciones, poniendo en riesgo de contraer el covid19 a los ciudadanos.
Todas las encuestas vaticinaban una victoria del PNV a pesar del alto porcentaje de la abstención si las elecciones se celebraban en plena crisis de la pandemia,. Electoralmente el PNV ha acertado en celebrar las elecciones en unas condiciones, cuanto menos no normales, arriesgando mucho, por la mala gestión asi lo manifiestan todos los rebrotes del covid19 que en estos momentos están apareciendo en varias localidades de la Comunidad Autónoma. En la noche electoral el Lendakari Urkullu ponía en valor que las elecciones se habían celebrado con todas las garantías sanitarias. No sólo ha antepuesto la economía a la vida, sino que también ha jugado con el electorado a sabiendas de que la baja participación afectaría a los partidos pequeños y auguraría una victoria holgada al PNV.
El PSOE, con marca propia, ha salvado los papeles. Parte de los votos que han abandonado a Podemos de votantes no nacionalistas, han ido para la sucursal del partido que gobierna en Madrid, lo que le ha salvado de la debacle. No lo han tenido fácil, contra viento y marea han resistido a la indignación social que existe contra la corrupción, contra la protección que dan al ladrón del Rey emérito, y a la monarquía, la falta de valor para llevar a cabo una consulta popular: monarquía o república, la deplorable imagen de sus barones, Felipe G., A. Guerra …, la no derogación de la reforma laboral del PP, los casos de la justicia: los chicos de Altzasua, la composición del Tribunal Supremo, el acercamiento de presos vascos, el GAL, la memoria histórica…
BILDU, ha obtenido unos resultados buenos, el subidón quizá ha sido mayor del que esperaban. Han realizado una campaña dejando a un lado las viejas reivindicaciones: presos, independencia, socialismo, ocupación policial…, y se han centrado en cuestiones sociales: pensiones 1.080 euros, mejora de condiciones laborales, renta mínina, etc. 20.000 jóvenes votaban por primera vez, muchos votos de jóvenes rebeldes han podido engrosar el recuento de votos. Otras muchas papeletas han podido repescar de la crisis de Podemos y de las personas desencantadas con la izquierda en general.
El próximo Parlamento Vasco en su mayoría, va a ser nacionalista y va a dar mucho juego a los debates parlamentarios entre fuerzas no nacionalistas y nacionalistas, así mismo entre dos fuerzas mayoritarias nacionalistas (una gobernando con el PSOE) y con programas diferentes en lo social y político. Podemos-IU. Ezker Anitza, se veía venir el sopapo que se iban a llevar. El personal no ha votado o ha ha votado y castigado a la coalición. En la campaña electoral, IU - Ezker Anitza, en coalición con Podemos ha pasado sin pena ni gloria, totalmente desapercibidos.
Para tratar de entender el resultado de la pérdida de cuatro parlamentarios y la de más del 50% de los votos obtenidos en las elecciones autonómicas de 2016, hay que mirar muchos años atrás. El 15M fue una inyección de ánimos para toda la izquierda a nivel estatal, levantó muchas ilusiones y me atrevería a decir que abrió muchas conciencias. Se hablaba claro de política, de reivindicaciones aparcadas u olvidadas por el PSOE, se retomaban manifestaciones que, por el número de participantes y consignas se habían dejado de oír, se volvió a las asambleas populares y participativas, a las decisiones colectivas. Nace Podemos al calor de las movilizaciones, sus líderes nos engatusan a todos los que estamos a la izquierda del PSOE, se movilizan conciencias, se llega al Parlamento. Cuatro años más tarde la intención de voto alcanza la mayoría absoluta, se desata la euforia.
No pasa mucho tiempo hasta que la gestión parlamentaria sustituye a las asambleas populares, desmotiva las movilizaciones, el liderazgo de Iglesias empieza a fracturar Podemos. Crisis internas, votaciones parlamentarias juntamente con el PSOE… El discurso inicial cambia de tono, es más moderado, la fractura con el movimiento 15M es manifiesta.
Los logros en políticas sociales son innegables, como lo es el alto precio que se paga por ellos. Gobernar con el PSOE, ha sido y es un error, a los hechos me remito: Podemos entra en crisis en barrena, la pérdida de catorce parlamentarios en Galicia y cuatro en Euskadi, le colocan en una delicada situación de supervivencia.
Gobernar en coalición sin tener mayoría, la experiencia nos dice que lleva parejo una crisis aguda. Así nos sucedió aquí cuando gobernamos Ezker Batua-PNV, políticas sociales importantes como el de la vivienda (Viviendas de Protección Oficial), miles de ciudadanos accedieron a una vivienda de protección y de calidad. Ingenuos de nosotros, habíamos depositado todas nuestras ilusiones en las próximas elecciones por el trabajo desarrollado en el Gobierno Vasco, de TRES parlamentarios obtuvimos UNO. También nos alejamos de nuestras bases y abandonamos el trabajo en la calle, esto también acarreo una crisis interna que condujo a la desaparición de Ezker Batua.
Ignoro, no sé, si sirven de algo estas reflexiones a vuela pluma. Como sucede en la historia, de todas las experiencias renace algo nuevo, démosle nuestro impulso para una sociedad más justa y libre.
Iñaki García Arambarri
Exconcejal de Ezke

lunes, 13 de julio de 2020

REFLEXIONES SOBRE PLAYAS Y PRENSA


Ayer, 12 de julio, de regreso a Conil después de haber pasado 15 días visitando a la familia a la que no veíamos desde hacía cuatro meses, le dije a mi compañera que en esos momentos estaba conduciendo “al llegar a casa y después descargar el coche podíamos ir a la playa darnos un chapuzón” propuesta que fue acogida de manera entusiasta.
Pero al poco tiempo me saltó en el móvil la información de un diario de la provincia del que no quiero dar el nombre, en la cual se informaba (es un decir) que, entre otras, las playas de Conil estaban cerradas por haber cubierto el aforo. Sorprendido porque me parecía imposible que, aún con pleamar, las playas de Los Bateles, Castillnovo y la Fontanilla hubieran cubierto el aforo dado su enorme extensión, tanto en longitud como en anchura.
Extrañado seguí leyendo y cuál fue mi sorpresa al leer que sólo se habían cerrado en un momento dado La Cala del Aceite y algunas de las calas de Roche, lo cual no es de extrañar dado su tamaño.
Sin embargo lo que, realmente me llamó la atención fue no sólo que el titular, al menos en lo referente a Conil, no coincidiera exactamente con el contenido de la información, sino que fuera rotundamente falso y alarmista, lo que podría dar lugar a que posibles visitantes que quisieran venir a pasar un día en nuestras playas desistieran de hacerlo, con el consiguiente perjuicio, no sólo para ellos, sino también para el comercio y la hostelería conileñas.
Es más, repasando hemeroteca de ese mismo medio de comunicación, encontré que esa misma falsa información se dio también en el anterior fin de semana.
Me pregunté entonces y me pregunto ahora ¿Por qué se ponen esos titulares? ¿Por qué un titular que crea al menos confusión? ¿No pueden el redactor, el redactor jefe o el director del medio pararse a pensar en el daño que pueden hacer y más en estos momentos?
Un titular debe ser llamativo ya que su objetivo es el de atraer al lector a leer el artículo. Pero un titular, así como el resto de la información deben ser, primero veraces y luego contrastados con las fuentes de información adecuadas, en este caso la policía local, Protección Civil y, sobre todo el Concejal responsable de Playas del que con toda seguridad el periodista tiene el teléfono.
Pero los medios de comunicación han dejado de ser medios de información para convertirse en puro negocio y, como consecuencia lo menos es el contenido de la información y su contraste con las fuentes, lo importante son los titulares, cuanto más llamativos mejor. Me llevan los demonios cuando en el Rojo Vivo escucho a Ferreras pidiendo titulares cuando lo que debería pedir es en una frase el análisis de lo que se habla.
Si ello trae consecuencias negativas para personas, localidades o sectores económicos ¡allá ellos! Y lo digo así porque no quiero ni pensar, aunque realmente lo pienso, que allá otras intenciones.