TOCAR EN LA IMAGEN PARA ESCUCHAR LA CANCIÓN DEL GALLO ROJO Y EL GALLO NEGRO

martes, 24 de marzo de 2020

Escenarios de trabajo en la transición ecosocial 2020-2030




31/12/2019 | Emergencia climática, Informes. Ecologistasenacción
Para avanzar en el debate de las relaciones entre emergencia climática y trabajo, Ecologistas en Acción, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, ha realizado el informe Escenarios de trabajo en la transición ecosocial 2020-2030. El objetivo de este informe es explorar el vínculo entre el trabajo (y dentro de él, el empleo) y las emisiones GEI, y contrastar los resultados con el Plan Nacional de Clima y Energía (PNIEC). Para ello, ha desarrollado una modelización de tres posibles escenarios futuros.
Las conclusiones que hemos obtenido a partir del análisis de nuestros tres escenarios se podrían resumir en los siguientes puntos:
El escenario BAU es incompatible con cualquier intento de encarar la emergencia climática, pues implica un importante incremento de las emisiones (21%). Las posibles ganancias en horas de trabajo remunerado que se obtienen en este escenario (13%) producirían un agravamiento de las crisis ecosocial que las haría, por tanto, ambientalmente imposibles.
En términos climáticos, el escenario GND avanza en la dirección correcta, pero algo despacio (reducción del 55% de emisiones GEI contando con las absorciones), y es poco compatible con una idea de justicia climática global. El escenario D, por el contrario, logra alcanzar un nivel de reducción de emisiones necesario y climáticamente justo en términos globales (reducción del 80% contabilizando las absorciones). Ambos escenarios son más ambiciosos que las reducciones planteadas por el PNIEC.
En términos de estructura productiva, el escenario D es el más disruptivo: la economía española entraría en un proceso de contracción y primarización significativo, por más que los sectores secundario y terciario seguirían siendo mayoritarios. La matriz productiva del escenario GND se parece más a la actual, aunque con un peso mayor de la energía, el sector público de cuidados (Estado social) y las nuevas tecnologías. También existen similitudes entre ambos escenarios: nuestro modelo arroja datos que permiten afirmar que la imagen de un GND de placas solares, coche eléctrico y sociedad de consumo sostenible es inviable. La triada coche-avión-carne debe ser puesta en cuestión también en un modelo GND que quiera ser sostenible.
En términos laborales, el GND ofrece oportunidades importantes para una expansión del empleo compatible con una reducción sustancial de las emisiones. Nuestros resultados nos hablan de un millón de empleos nuevos bajo el marco del mercado laboral actualmente existente, y casi cinco en un mercado laboral en el que la jornada laboral se circunscribiera a 30 horas semanales y el trabajo se repartiese de forma equitativa entre la población activa. En el escenario D, la ambición en la reducción de emisiones iría ligada a una pérdida neta de empleo si no se modifica de forma sustancial el mercado de trabajo. En concreto, hablaríamos la pérdida de dos millones de empleos en el actual mercado, y una ganancia de un millón trescientos mil con jornadas de 30 horas. En todo caso, en este último se abren nuevos espacios para construir sociedades autónomas no capitalistas cuyo potencial para la sostenibilidad, la justicia y la libertad es notablemente mayor. En este aspecto, no hemos podido comparar nuestros resultados con los del PNIEC al ser nuestro campo de análisis más amplio y con una metodología distinta.
Ambos escenarios van a enfrentar restricciones similares en su traducción práctica, pero más acentuadas en el caso del D: resistencias al cambio de los intereses creados y de las lógicas estructurales que hoy gobiernan la sociedad moderna. A la vez, se pueden abrir más oportunidades políticas para su desarrollo conforme avance la crisis socioecológica, en este caso es posible que más en el escenario D que en el GND. Pese a sus diferencias, ambos escenarios, GND y D, apuntan en una misma dirección: un incremento del actual mercado laboral y una expansión de los beneficios empresariales implica una plaza segura en la catástrofe ecológica. Un giro decidido en el rumbo de las sociedades capitalistas industriales no es ya únicamente deseable, sino imprescindible.
Informe completo, 138 páginas en: