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sábado, 30 de enero de 2021

IZQUIERDA UNIDA Y LOS DESBROCES DE LOS PINARES DE ROCHE

 NOTA DE PRENSA IZQUIERDA UNIDA CONIL

(20+) IU Conil - Publicaciones | Facebook
Ante las informaciones sesgadas aparecidas recientemente en las redes sociales y en algún medio de comunicación, realizadas de manera torticera y malintencionada por un concejal de Andalucía por sí, nos vemos en la necesidad de informar correctamente de la realidad, para evitar malos entendidos y con ellos una alarma social innecesaria entre la población.

Recientemente se han iniciado en la Dehesa de Roche trabajos de cortas de regeneración y limpieza de monte, lo que conocemos como entresaca, respondiendo a la figura de aprovechamiento forestal.

Este concejal de AxSí, en una intervención patética, haciendo gala de un falso ecologismo y de un populismo y una demagogia que provocan vergüenza ajena, ha grabado un vídeo en el que vierte una serie de falsedades contra Izquierda Unida, acusando a esta formación política de esquilmar el pinar de la Dehesa de Roche cortando pinos con intereses económicos. 

El ecologismo es un movimiento social y político, pero no puede defenderse al margen de la ciencia. La defensa del medio no es solo una actitud, es también un saber. Y para eso está el conocimiento. Muchos que se dicen ecologistas, si pudieran imponer sus medidas acabarían con el propio medio que dicen defender, por lo que es mejor guiarse por la ciencia y por la gente que se ha formado en ella, antes de lanzarse a proponer medidas que pueden, al fin y al cabo, causar daños irreparables en el medio natural. Por desconocimiento absoluto del mismo.

A este señor le ha faltado la ciencia, le ha faltado el conocimiento. Y le ha sobrado la osadía. Porque si realmente le preocupara el pinar, hubiera hablado con las concejalías competentes o lo hubiera denunciado en el Pleno Municipal o, porque no, directamente en el Juzgado, y así hubiera evitado la tala. Pero la dejó continuar. Porque era mejor provocar el engaño, cuestionar las razones al sugerir algunas dudas o incluso mentir, apoyándose en la inmediatez y falta de control sobre la veracidad de las redes sociales.

 La entresaca de Roche, realizada periódicamente, se debe a intereses por proteger el ecosistema de los pinares, facilitando la regeneración del propio pinar y la mejora de la biodiversidad del mismo, así como protegiéndolo de posibles incendios. Sigue estrictamente criterios profesionales para ello. De hecho los ejemplares son seleccionados bajo criterios técnicos y supervisión in situ de agentes forestales. La planificación corre a cargo de la Junta de Andalucía, que dispone de agentes forestales en la zona, conocedores de las necesidades de la misma y bajo cuyos informes, criterio y supervisión se realizan los trabajos.

 Los tratamientos silvícolas requieren cortas de arbolado y como trabajos auxiliares los desbroces y las podas. Hay que tener en cuenta que la mayoría de nuestros actuales pinares son fruto de repoblaciones forestales hechas hace década
s y que éstas se hacían con una plantación de unas densidades muy altas de pequeños pinos (para asegurar el éxito de la plantación en suelos degradados). Debido a su crecimiento y al paso de los años, esos pinos  deben ser “entresacados” para beneficiar a los mejores ejemplares evitando una excesiva competencia por los nutrientes, el agua y la luz solar. Es decir, se requiere esa entresaca para asegurar la propia supervivencia y regeneración del pinar, todo lo contrario a lo que nos acusan sobre el ataque al ecosistema.

 ASAMBLEA LOCAL DE CONIL DE LA FRONTERA

C/ LUNA, 1 BAJO

CP 11140 iuconil@iucadiz.org

CONIL: EL AYUNTAMIENTO CONTESTA A LAS ACUSACIONES INFUNDADAS VERTIDAS EN REDES SOCIALES SOBRE LA ENTRESACA EN LA DEHESA DE ROCHE


 El Ayuntamiento de Conil ve necesario, por la tranquilidad de vecinos y vecinas, salir al paso de una serie de acusaciones acompañadas de videos que se han vertido en redes sociales acusando a este ayuntamiento de esquilmar el pinar de la Dehesa de Roche cortando pinos con intereses económicos, “disfrazado” de una entresaca y limpieza del pinar, uno de esos videos incluso por un concejal de esta corporación.

Estos trabajos en el monte público se realizan para facilitar la regeneración del propio pinar y la mejora de la biodiversidad. Y su comienzo fue anunciado en diciembre, sin que ningún concejal nos planteara cuestión alguna al respecto. La planificación corrió a cargo de la Junta de Andalucía, que dispone de técnicos forestales en la zona, conocedores de las necesidades de la misma y bajo cuyos informes y criterios se realizan los trabajos.

En el informe que da inicio a las actuaciones se justifica la necesidad de los trabajos de regeneración, incluida la entresaca de pinos, ya que este tipo de pinares que fueron objeto de siembras crean zonas que por su densidad de copas impiden la llegada de la luz al suelo, y con ello la supervivencia de pinos jóvenes y otras especies endémicas, incluida flora protegida. Por ello la selección de determinados ejemplares y su tala es una garantía de supervivencia del pinar. No llevar a cabo estos trabajos, por el contrario, supondría un envejecimiento y pérdida de la biodiversidad, y a la larga un problema para la continuidad de esa zona tan preciada por los conileños.

Pero si todo ello no fuera suficiente, hay que decir que la planificación de estos trabajos ha tenido la aprobación de Ecologistas en Acción, a través de su coordinadora, con la que el alcalde de Conil ha hablado también, interesándose por su opinión. Todo ello supone una garantía y demuestra la falsedad de las acusaciones. El propio alcalde de Conil, Juan Bermúdez, ha mostrado su estupor porque “las entresacas son algo usual en este tipo de bosques, para garantizar precisamente lo contrario de lo que estos videos en redes mantienen. Y están totalmente supervisadas por los técnicos forestales. Intentando hacer daño al equipo de gobierno se lo están haciendo realmente a estos profesionales que cuidan nuestros bosques y planifican y vigilan que la empresa concesionaria saque solo aquellos ejemplares que ellos consideran adecuados para mejorar la entrada de luz, la regeneración y biodiversidad”.

Se trata pues de acusaciones que o bien demuestran una falta de conocimiento absoluto sobre ecología y  ningún compromiso ecologista, o bien mienten deliberadamente sabiendo que la acumulación de los troncos y ramas elegidos, cortados y troceados, sobre el terreno de un cortafuegos preexistente, con mensajes de alarma sobre el fin del pinar, puede llevar al espectador a considerar que está en peligro, cuando el peligro sería seguir los impulsos de personas que parecen desconocer absolutamente las normas más básicas sobre ecologismo, la ciencia y la conciencia ecológica”. El alcalde lamentó que con el fin de hacer daño al equipo de gobierno “alarmen a la población y pongan en entredicho la labor y la profesionalidad de los agentes forestales, que se han molestado al ver las publicaciones e incluso alguno ha contestado en las mismas pidiendo respeto por su compromiso con su trabajo y con el pinar de Roche”.

El alcalde criticó que estas acusaciones se realizaran públicamente por un concejal de la corporación “que hubiera podido si tenía alguna duda preguntarnos a la concejala de campo., al concejal de medio ambiente o a mí en lugar de lanzarse a crear una alarma falsa, cuando es conocedor de estas actuaciones desde antes de Navidad”. Recuerda también el alcalde que la prevención de la propagación de incendios es otro de los objetivos de estos trabajos, que también parecen olvidar los que acusan incluso de atentado ecológico.

Por ello el alcalde pide a la población que no se dejen llevar por esas acusaciones maliciosas y que, a diferencia de los que manipulan para poder acusar, “llevo el nombre de Los Verdes con toda consciencia y haciendo todo lo posible para cuidar el legado natural de mí pueblo, cuestión que deberían revisar los que acusan en esos videos”.



 

sábado, 23 de enero de 2021

UN BIEN NATURAL ¿TIENE VALOR ECONÓMICO?

Asignar un valor económico a un bien natural nos lleva a su mercantilización y a la naturaleza

"No se puede resolver un problema con la forma de pensar que ha conducido al mismo". Albert Einstein

José Ramón Mendoza

Este teorema es perfectamente aplicable a la idea de que el capitalismo podría implicarse en la senda de la sostenibilidad si las instancias políticas cuantificaran el precio de los recursos naturales ya que ello supone la misma forma de pensar; mercantilizar todo. Dado que la crisis ecológica es una consecuencia de la producción generalizada de mercancías, no va a ser a través de la "mercantilización" del agua cómo ya ha empezado a hacerse[i], o del aire, de especies vegetales, de los genes o cualquier otra riqueza natural, que llegaremos a detener la destrucción medioambiental. Esta internalización de externalidades no sólo no nos acerca a una solución sino que, por el contrario, nos aleja de ella.

La transformación de las riquezas naturales en mercancías implica su apropiación por el capital. A partir de ahí el asunto está claro, ya que sometiéndolas a la ley del valor-trabajo quedan excluidas de cualquier otro criterio de gestión, y menos del ecológico o ambiental, que no sea la de obtener un beneficio.

Desde una perspectiva puramente económica, es fundamental tener en cuenta que el intento de adjudicar un precio a las riquezas naturales se enfrenta a una dificultad teórica insuperable cómo es la de ¿cómo evaluar en términos monetarios los bienes cuya producción no es medible en horas de trabajo? y que, por consiguiente, no tienen valor y cuya destrucción se da, además, diferida en el tiempo, ¿qué valor mercantil se puede dar a un rayo solar sabiendo que la vida de la tierra dependa de él? O ¿Cómo se puede cuantificar monetariamente el agua de un río, embalsada o no, que dará de beber a los pueblos de más abajo y permitirá regar sus huertas?

La concepción clásica de cómo tratar los daños ecológicos ha sido la de “actuar después de los acontecimientos” (Harvey); esta concepción se basa en que los daños ambientales son, o bien accidentes, o bien mala gestión o errores por parte de las empresas y que, por tanto pueden ser evitados e incluso revertidos y lo que es más compensados económicamente mediante sanciones y posibles restituciones.

Este pensamiento de la economía clásica supone invirtiéndola, aplicar, la cita de Einstein que encabeza este artículo, de que se puede resolver un problema con la forma de pensar que ha conducido al mismo; es decir actuar externalizando los costes, en este caso ecológicos, de las empresas peto también de los gobiernos y hogares causados por la utilización de los recursos naturales y de los residuos, y ello con el beneplácito de unos Estados cuyo papel debería ser  una intervención que asegure una adecuada conservación de los recursos naturales.

Ahora bien, desde esta perspectiva clásica “las intervenciones el Estado la herramienta lógica de la gestión medio ambiental están, están típicamente están típicamente limitadas por dos consideraciones importantes. La primera, que la intervención solamente debe producirse cuando hay una clara evidencia de la existencia de graves daños producidos por el fracaso del mercado y preferiblemente cuando el daño puede ser cuantificado (por ejemplo en términos monetarios)…porque la segunda limitación es que se piensa que hay una compensación entre el coste económico (la acumulación de capital) y la calidad medioambiental (lo que gana uno lo pierde el otro). Mostrarse demasiado solícito respecto a lo segundo es renunciar innecesariamente a los beneficios de lo primero. Este el dominio del análisis del coste-beneficio monetizado, que ahora desempeña un papel tan importante para modelar la política medioambiental [ii]desde una perspectiva estándar”.

La única manera que tiene el capitalismo en tener en cuenta a la naturaleza es hacerla intercambiable por dinero. Dar un valor económico a bienes naturales nos puede llevar a compartir una respuesta neoliberal, supuestamente medioambiental, como por ejemplo plantear un impuesto o una sanción por contaminar –“quien contamina paga”[iii]-, o bien como la cuestión de la disponibilidad de los consumidores a pagar por el medio ambiente; ambas vías nos llevan a aceptar su degradación[iv].

Por esa vía, los precios de las riquezas naturales serán diferentes según si las personas a las que se les pregunte sobre si pueden pagar y cuanto están dispuestas a abonar, por usarlas o destruirlas, sean ricas o pobres; personas físicas o multinacionales.

En la práctica, y a pesar de todas las sofisticadas teorías de los “ecological economics”, las propuestas políticas de internalización de los costos de la contaminación son a la vez ecológicamente insuficientes y socialmente insoportables.

Aun suponiendo que los obstáculos teóricos y prácticos pudieran ser superados, la eficacia de la internalización no dejaría de ser aleatoria ya que el precio no es más que un indicador cuantitativo, incapaz de distinguir entre las diferencias cualitativas entre la tonelada de CO2 que no ha sido emitida mediante unas u otras medidas como pueden ser de medios el aislamiento de una vivienda, la instalación de paneles fotovoltaicos, la plantación de árboles, la supresión de un Gran Premio de Fórmula1, la limitación de velocidad, etc...

Cuantitativamente no hay nada que distinga una tonelada de CO2 de otra. Pero las diferencias cualitativas como la causa de sus emisionee son decisivas a la hora de elaborar estrategias ecológicas adecuadas cuyas medidas estén en coherencia con el fin que se propone: la transición, sin generar un trauma social, a un sistema energético eficiente y descentralizado,

Conviene precisar que el capital, que contabiliza y mide todo, es incapaz de tomar en cuenta cualitativa y cuantitativamente las riquezas naturales, tal y como lo muestra la despreocupación total con la que destruye de forma irreversible los stocks de numerosos recursos naturales.

En conclusión, asignar un valor económico a un coste ecológico nos lleva, mediante la mercantilización de los bienes naturales a la no conservación de la naturaleza y, por lo tanto del ser humano de la que forma parte indisoluble de la que vive y, parafraseando a Marx  para no morir ha de conservarla ya que la vida humana es parte de la naturaleza “con la cual ha de mantenerse en proceso continuo para no morir”[v].


 

 



[i] https://www.publico.es/economia/medio-ambiente-agua-comienza-cotizar-mercado-futuros-wall-street.html

[ii]Justicia, naturaleza y la geografía de la diferencia” David Harvey.

[iii] Algo que, por supuesto hay que hacer, pero no lo único ni lo fundamental y debe ir acompañado de beneficios a las buenas prácticas

[iv]Cuando el abuso irrespetuoso de los recursos naturales ha hecho evidente la necesidad de intervenir, la Economía Estándar ha entreabierto una ventanita al medio ambiente y ha sacralizado el principio “el que contamina paga”. Pero eso es un callejón sin salida, ya que: 1) se trata igual, por ejemplo, una contaminación por un vertido limitado que la contaminación de la biosfera, pensando que ambas se pueden solucionar pagando un precio-multa; 2) se acepta que toda maldad medioambiental es resarcible con dinero, porque todo es reversible; 3) se presupone siempre la existencia identificable de un delincuente; 4) igualmente de un propietario a resarcir”. Antonio González Vieitez, profesor de Economía de la ULPGC. Revista El Ecologista nº 50.

[v] “Manuscritos de economía y filosofía”. Karl Marx