”Medio Ambiente y desarrollo se perciben hoy como parte de un binomio indisoluble, ya que los enfoques fragmentados y sectoriales que se han aplicado a los problemas del desarrollo se han revelado incapaces de resolverlos. El modelo general de desarrollo industrializado productivista-consumista que ha proliferado en las últimas décadas ha surgido como auténtico generador de un fuerte desequilibrio en las relaciones sociales y ambientales”.
Desarrollo,
medio ambiente y calidad de vida
Dominga Márquez Fernández. Dpto. Geografía Humana.
José Ramón
Mendoza
¿Qué es el ecodesarrollo? En sentido estricto, en términos globales,
podríamos definirlo como aquel tipo de desarrollo que, en cuanto que
alternativo al desarrollismo dominante e incluso al denominado “Desarrollo
Sostenible[1]”,
pretende ser ambientalmente sano, socialmente equitativo y participativo, económicamente
viable, eficaz y generador de empleo y riqueza; científica y teóricamente
racional, técnicamente controlable y fácil, políticamente libre y democrático,
culturalmente creativo y crítico, éticamente justo y estéticamente bello.
“Pensar globalmente, actuar
localmente”, es la esencia de una política transformadora. Sí en términos
globales, ecodesarrollo puede definirse como lo dicho anteriormente, en
términos locales el “ecodesarrollo” tiene también su expresión.
Ecodesarrollo es poner la
ecología en el papel central de la política como garante del desarrollo futuro
y como motor de un desarrollo creador de riqueza local y generador de empleos
dignos. Ecodesarrollo es también, en el ámbito de lo local, poner el desarrollo
de los pueblos como un objetivo central de las políticas municipales basadas en
lo ecológico.
También es poner por
delante la accesibilidad, creando localidades y territorios equilibraos donde
todo, o casi todo sea accesible: trabajo, comercio, ocio, administración,etc…;
y hacerlo poniendo frente a la denominada movilidad, es decir favorecer las
grandes infraestructuras que nos permiten llegar rápido a lo que nos han puesto
lejos la accesibilidad que no es otra cosa que tener cerca un comercio donde
comprar los productos de proveedores de cercanía, un restaurante donde comer,
un bar “donde tomar algo”, una administración cercana[2] etc…;
movilidad es tener una autopista para llegar pronto a un gran centro comercial,
donde estará instalada una multinacional del cine o de la gran superficie que,
lógicamente no generará riqueza local, ni puestos de trabajo dignos, sino
beneficios para sus accionistas; accesibilidad es todo lo contrario.
Como consecuencia de todo
ello, desde la actuación de una concejalía de desarrollo local, ecodesarrollo
se traduce en apoyo a la pequeña y mediana empresa y específicamente al pequeño
comercio local, buscando modelos comerciales opuestos totalmente a los basados
en las grandes superficies y los macrocentros comerciales que generan serias
dificultades cuando no la ruina de mucho pequeño comercio, además del .consumo
de energía que conlleva el mantenerlos y el acceder a ellos.
Ecodesarrollo es potenciar
la vida económica del municipio apoyando actividades como las semanas
gastronómicas, incentivando de esta manera la iniciativa local surgida de los
propios empresarios locales.
Creando y desarrollando vida
económica local, ya sea en un municipio, o en un territorio –comarca-
homogéneo, se generan puestos de trabajo en la localidad. Puestos de trabajo
endógenos que ocuparán personas que no tendrán que trasladarse -trasportarse- a
o desde otras localidades, disminuyendo así el uso de combustibles, contaminando
menos y luchando contra el Cambio Climático, siendo necesarios menos metros
cuadrados de autopista o de aparcamientos. Esto también es ecodesarrollo.
Ecodesarrollo es, potenciar
los recursos naturales, artísticos y culturales endógenos; terminologia que,
para un pueblo como Conil, no es estar contra el progreso, es apostar por
nuestro progreso, por nuestras potencialidades, por ser como somos.
El término ecodesarrollo
fue formulado en 1973 y ha venido interpretándose desde distintos puntos de
vista. Uno de ellos lo define como "el desarrollo en el ámbito regional o
local, debe ser consciente de las potencialidades del área en cuestión,
prestándose atención al uso adecuado y racional de los recursos naturales y a
la aplicación de estilos tecnológicos (innovación y asimilación) y formas de
organización que respeten los ecosistemas naturales y los patrones
socioculturales".
Significa un nuevo
acercamiento al desarrollo, una búsqueda en la armonización de objetivos
sociales y económicos, asegurando, al mismo tiempo, un manejo adecuado del
medio ambiente. Y puesto que la población es el recurso más apreciado de todos,
el ecodesarrollo deberá contribuir principalmente a su satisfacción, no sólo de
las necesidades materiales sino también del desarrollo de sus valores. Este
concepto incluye empleo, seguridad y mejora de las relaciones humanas con
respecto a la diversidad cultural.
La compleja integración
conceptual y pragmática entre desarrollo y medio ambiente se perfila en el
marco de un desarrollo ambientalmente sano, económicamente viable y socialmente
justo, que de manera sintética se quiso expresar inicialmente mediante el
término ecodesarrollo.
Esto, y es casi nada, es el
ecodesarrollo, algo por lo que se debe apostar desde las responsabilidades
locales de desarrollo económico. Ahora bien, ¿Por qué este nombre y no el de
desarrollo sostenible, mucho más común?
Para aclararlo atendamos a
lo que escribe José Manuel Naredo “la
aceptación generalizada del propósito de hacer más "sostenible" el
desarrollo económico es, sin duda, ambivalente. Por una parte evidencia una
mayor preocupación por la salud de los ecosistemas que mantienen la vida en
A principios de la década
de los setenta el Primer Informe del Club de Roma sobre los límites del
crecimiento se pusieron en tela de juicio la viabilidad del crecimiento como
objetivo económico planetario y se propuso la palabra "ecodesarrollo"
como término de compromiso que buscaba conciliar el aumento de la producción,
que tan perentoriamente reclamaban los países del Tercer Mundo, con el respeto
a los ecosistemas necesario para mantener las condiciones de habitabilidad de
la tierra. Este término empezó a utilizarse en los círculos internacionales
relacionados con el "medioambiente" y el "desarrollo", hasta
que Henry Kissinger manifestó, como jefe de la diplomacia norteamericana, su
desaprobación en un telegrama enviado al presidente del Programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente: había que retocar el vocabulario y, más
concretamente, el término "ecodesarrollo" que quedó así vetado en
estos foros.
Noviembre 2020
[2]
En este
sentido habría que hablar de lo que algunos denominan la “Segunda Descentralización”,
transfiriendo competencias y recursos a los Ayuntamientos como

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