Esta crisis pone de
manifiesto las graves consecuencias producidas por los recortes y las
privatizaciones de los servicios públicos que han devastado todos los países
europeos, así como la pérdida de capacidad de producción debido a las
deslocalizaciones realizadas por las multinacionales y el carácter dependiente
de las relaciones exteriores de la Unión Europea.
El análisis de la
evolución de las consecuencias de la crisis nos lleva a considerar que ni
Europa ni el resto del mundo serán iguales después de la pandemia de COVID-19.
Por lo tanto, debemos asumir el reto de dar un nuevo sentido al proyecto
europeo. A partir de una Asociación de todos los pueblos europeos, sean o no
miembros de la Unión Europea, trabajamos para la construcción de un nuevo
modelo social ecológico democrático, libre de la lógica del beneficio económico
del capital sobre los hombres, las mujeres y la naturaleza.
Esta alternativa debe
ser el resultado de la convergencia de varias historias políticas: ecologistas,
progresistas, comunistas, socialistas, feministas… A nosotros nos corresponde
defender y promover una Europa construida sobre bases sociales, igualitarias y
sostenibles, plenamente democráticas y solidarias en la construcción de un
mundo en paz.
Para lograrlo, la
protección de los seres humanos, la naturaleza y el derecho a una vida digna
deben ocupar un lugar central en las políticas y acciones de todas las
instituciones nacionales e internacionales.
A partir de estos
objetivos, proponemos luchar para que todos los pueblos europeos tengan derecho
a un escudo social permanente que los proteja de la precariedad, las
desigualdades y la violencia que produce el sistema actual, empezando por
garantizar el derecho a la salud.
En este período, la
coordinación y la convergencia entre todos los Estados es necesaria para
garantizar la protección social y económica de millones de trabajadores de toda
Europa que ven sus salarios y condiciones de trabajo, así como su modo de vida,
afectados negativamente. Esto requiere, en particular, el fin de los pactos de
austeridad fiscal, las políticas de endeudamiento sin fin pagadas por los
trabajadores y, a la inversa, la promoción de políticas de inversión pública y
social masiva financiadas por gravámenes sobre los ingresos financieros.
En este sentido
condenamos el veto del primer ministro de Hungría Víctor Orban y el presidente
de Polonia Andrzej Duda que intentan detener el Plan de Recuperación Económica
de la UE. Solo el Gran Capital (bancos, empresas del complejo militar, grupos
empresariales extraterritoriales) y las fuerzas de la derecha están interesadas
en desacelerar el reparto de recursos financieros entre los Estados de Europa,
al tiempo que condenamos este veto reclamamos reglas económicas nuevas basadas
en la solidaridad y el comercio justo.
Proponemos la
aprobación de salarios e ingresos mínimos en toda Europa que combatan la
creciente desigualdad y el dumping social. También proponemos el desarrollo de
experiencias nacionales sobre la creación de un ingreso mínimo vital, o
cualquier otro medio para asegurar el empleo, la formación y un salario digno,
incluida una mejora de las profesiones relacionadas con la atención, los
servicios públicos, la producción de bienes comunes, y medidas que garanticen
las oportunidades de equilibrio entre el trabajo y la vida privada.
Proponemos que se
adopten medidas para dar prioridad a los mercados internos y regionales,
acortando las cadenas de suministro para reducir la dependencia de los países
extranjeros mediante planes económicos, sociales y ambientales.
Exigimos una garantía
para que todos los seres humanos del mundo tengan acceso a los tratamientos y
vacunas disponibles, de manera que sean gratuitas para todos, sin limitaciones
debidas a problemas de privatización de patentes o expectativas de beneficios
económicos.
Queremos desarrollar
una nueva política migratoria justa y sostenible basada en la solidaridad y la
elaboración de un estatuto de inmigración que permita su regularización.
Defendemos un Plan
que concentre todas las medidas necesarias para garantizar la protección de las
mujeres, para que no sufran las consecuencias de la crisis agravada por la
sociedad patriarcal y especialmente cuando son víctimas de cualquier forma de
violencia, luchando contra los estereotipos de género y defendiendo los valores
igualitarios e inclusivos.
La Nueva Europa
necesita fortalecer un sector público muy degradado por las políticas
neoliberales, y una nueva industrialización que respete el medio ambiente y
asegure una mayor soberanía, proponiendo un nuevo modelo productivo y un nuevo
sistema fiscal más justo y progresivo que permita aumentar el gasto social.
Proponemos que el gran capital y las empresas multinacionales sean gravadas, y
la abolición de los paraísos fiscales dentro y fuera de la UE.
Es fundamental contar
con recursos suficientes para garantizar las prestaciones sociales, el
fortalecimiento de la Seguridad Social para asegurar una salud pública de
calidad.
Proponemos una
conferencia europea sobre la anulación de la parte ilegítima de la deuda
pública, un debate abierto sobre los criterios de su clasificación y sobre las
nuevas condiciones de financiación de las economías, en el marco de una
refundición del papel y la misión del Banco Central Europeo.
Los Fondos emitidos
por el BCE o los planes de recuperación europeos deben ser redireccionados para
financiar los servicios públicos, el sistema de salud pública, el empleo al
servicio de una transición ecología socialmente justa, la protección social y
los ingresos de los trabajadores, los pensionistas y los jóvenes. No le
corresponde al pueblo pagar por la crisis.
Las políticas
sociales y ecológicas están intrínsecamente ligadas. Lo vemos en todas partes:
la lucha por el clima sin tener en cuenta la emergencia social es tan frágil
como la lucha contra las desigualdades ignorando la emergencia ecológica a la
que nos enfrentamos, cuando acabamos de vivir el septiembre más caluroso de la
historia de la Humanidad. La nueva Europa necesita un plan verde que garantice
el respeto del Acuerdo de París y logre la neutralidad climática a partir de
2040, garantizando la transición a una energía 100% renovable, vinculando todas
las ayudas verdes a la creación de empleo con salarios justos y derechos laborales.
Nos oponemos a
quienes traten de llevar al Planeta a una nueva Guerra Fría con un mundo
dividido en Bloques cerrados y enfrentados económica y militarmente: para ello
consideramos importante comprometerse en el pleno desarrollo de la Carta Fundamental
de las NN.UU. rechazando las medidas de bloqueo y embargo que los EE.UU.
mantienen contra Cuba y otros países que han sido rechazadas por las NN.UU.
como contrarias al derecho internacional.
Planteamos también un
reforzamiento de sus agencias, especialmente de la O.M.S. para que pueda
desempeñar un papel independiente y eficaz como garantía de una mejor salud
para todos los Pueblos del Planeta, la reactivación de los acuerdos
internacionales de desarme en todos los ámbitos, y el apoyo a las iniciativas
que se plantean en favor de una nueva política de seguridad colectiva, basada
en la distensión, la paz, y la cooperación entre Europa y sus vecinos, sí como
el desmantelamiento de las bases militares y la reducción del gasto militar.
Sobre la base de
estos planteamientos, el Cuarto Foro Europeo de Fuerzas de Izquierda, Verdes y
Progresistas se ha comprometido a elaborar un plan de acción que movilice a los
pueblos de Europa en defensa de la nueva Europa que nos proponemos construir
juntos.
PLAN
DE ACCIÓN:
Los planteamientos
debatidos en este IV Foro que se plasman en las diversas declaraciones de las
Asambleas y en la Declaración Final se concretar en una propuesta de Plan de
Acción que se propone ser un llamamiento para la movilización de los pueblos
europeos que referencie la amplia convergencia alcanzada en este Foro, junto a
las propuestas que ha salido desde algunas de las Asambleas celebradas.
Proponemos de:
1.- Apoyar la campaña
en defensa del acceso gratuito a la vacuna como un derecho social y en consecuencias
llamamos a sumarnos a la campaña de recogida de firmas “Right2Cure”.
2.- Realizar una
acción el 8 de marzo que manifieste nuestra defensa de una Europa libre de
Patriarcado.
3.- Reclamar junto a
Sindicatos y fuerzas sociales una salida social de la crisis que implique una
fiscalidad de las grandes empresas para el aporte de fondos para Planes
dedicados a los sectores más afectados por la crisis. En este sentido nos
sumaremos a las movilizaciones que se celebren el próximo 1 de mayo.
4.- Realizar el 5 de
junio, Día Mundial del Medio Ambiente acciones que referencien la defensa de
una Europa Verde, que frene la degradación medioambiental que desarrolle
políticas para frenar el cambio climático.
5.- Celebrar el
próximo 8 de mayo el día de la victoria de Europa frente al nazifascismo con
una acción en el campo de concentración de Mauthausen en el que reclamemos la
defensa de las libertades públicas y derechos ciudadanos frente al
autoritarismo.
6.- Realizar una
acción que referencie la Europa solidaria frente al racismo y la xenofobia.

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