En mi reciente viaje de ida y vuelta de Conil a Madrid, observé con alegría ver el importante número de placas solares térmicas y fotovoltaicas instaladas en Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha; alegría que se en muchos casos se transformó en preocupación, e incluso tristeza cuando comprobé que mucha de esas instalaciones se encontraban ubicadas en terrenos agrícolamente productivos e, incluso alguna de ellas en suelos de alta productividad agrícola.
Europa,
y por lo tanto España, se ha marcado el objetivo, ciertamente poco ambicioso, de
que en el año 2031 el 32% de la energía consumida provenga de fuentes
renovables; y eso no sólo debe conseguirse sino también superarse.
Apoyar
la instalación en el medio rural de infraestructuras productoras de energía
provenientes de fuentes renovables es de gran importancia económica, ambiental
y social si con ello se genera riqueza, bienestar y futuro para los pueblos y
el medio rural.
Pero
junto con ello no podemos olvidar que en las últimas décadas se han perdido en
España varios millones de Has de cultivo, cantidad que se está viendo incrementada
por la instalación en las mismas de plantas productoras de energías renovables
en lo que constituye una auténtica ofensiva de la iniciativa de las empresas
eléctricas que generan las mal llamadas energías renovables centralizadas[i] para instalar plantas de
energía solar en todo tipo de suelo rural, lo que además en muchos casos bien
favorecido por el afán de algunas administraciones locales en facilitar estas
instalaciones.
El
suelo productor de alimentos es el patrimonio más importante de cualquier país
y es para esta finalidad para que debe seguir dedicándose por lo que los
gobiernos central y autonómicos deberían
incorporar en su legislación normativas que impidan que suelo agrícolamente
fértil sea ocupado por instalaciones generadoras de energía, térmica o
fotovoltaica, limitando la implantación de estas instalaciones en terrenos no
aprovechables para el uso agrícola.
Asimismo,
como reclama Ecologistas en acción se debe regular con toda “claridad criterios
de exclusión en la implantación de estas energías de aquellos lugares que por
valía ambiental, o por situarse en el entorno inmediato a éstos, resulten
incompatibles con la conservación de la biodiversidad”. En este sentido, es
inadmisible la actitud de gobiernos regionales como el de Andalucía que acaba
de retirar a instancia de la asociación de promotores renovables andaluces la
guía y zonificación de renovables para ocultar los conflictos de muchos
proyectos con la conservación de las aves esteparias.
Muchas
veces estas plantas generadoras de energía de fuentes renovables, ubicadas en
tierras agrícolas productivas, o en lugares de alto valor ecológico destruyen
los lugares donde se implantan, así ha ocurrido con las extensiones de olivares
casi centenarios en Almendralejo (Badajoz), compitiendo con la producción de alimentos,
muy especialmente en el caso de los
supuestamente renovables agro combustibles, los cuales, además, tienen
unas bajísimas Tasas de Retorno Energético en general, con todo lo que ello
implica. Parafraseando a Fidel Castro podemos decir que es una tragedia la idea siniestra de
convertir alimentos en combustibles; o en energía por mucho que esta provenga
de fuentes renovables.
En
definitiva, según Ecologistasenación estas «energías renovables», tal como se
están planteando desde el capitalismo «verde y circular» supuestamente
sostenible, tan sólo son la respuesta del capitalismo tradicional que, una vez
quemados los combustibles fósiles, insiste en perpetuar su proceso de
acumulación y de obtención de beneficios crecientes de sus capitales a costa de
lo que sea, literalmente, ya sean zonas de alto valor ecológico, la
biodiversidad o suelo fértil para producir
alimentos. Incluso, de las posibilidades de una futura” buena vida “entre otras
cosas porque sus dirigentes piensan que las suyas discurren ajenas al destino
del resto de la humanidad[ii].
José Ramón Mendoza
[i] La Generación Centralizada es el tipo de producción
energética tradicional, con el cual una o varias empresas generan la energía
que luego es distribuida esta electricidad a todos los usuarios finales; es decir,
industrias, comercios y casas.
[ii] https://www.ecologistasenaccion.org/wp-content/uploads/2021/04/manifiesto-renovables.pdf

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